lunes, 8 de abril de 2013

ONLY EIGHTEEN SHE

Hoy, mientras hacía la prueba del libro que leí de mala gana y que al final me terminó ablandando el corasound, porque a mi de verdad no me interesaba si el hueón tenía un coco más grande que el otro y si la mina que estaba con él era media putaza o no, porque poco y  nada me interesaba si era el último partido y si los hueones representaban o no algún pecado capital; miraba a la Bárbara que se había quedado dormida; respondía una pregunta y la miraba, respondía la otra y la volvía a mirar, entonces noté que se le fue formando una pequeña sonrisa de sueño, y me pregunté si se sentía bien por estar dormida o si estaba soñando algo bonito, algo que la tenía contenta, o algo cochino, fuera como fuera, me gustó verla feliz por algo tan mínimo como dormirse en plena prueba, se veía tierna la camiona asquerosa, pero bacán, bacán cuando despertó de manera histriónica en medio del silencio,  son de esas hueá medias particulares que tiene la Bárbara; esas que te hacen sacar risa a cada rato. Bueno, entre que la miraba, me reía y no; se me fue la hora y me quedé sin responder dos preguntas, ops.

Gracias Barbacoa Valdovinilo por hacerme esos momentos felices, me gusta verte feliz a vos también aunque sea en tu subconsciente, linda cita la de hoy, te amo.

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