domingo, 21 de abril de 2013

IMPACTO

Como que tengo que hacer un ensayo para leguaje y no, vuelvo a preferir escribir aquí; he estado todo el día evadiendo el ensayo culeao, aunque sea sobre una hueá tan básica como los medio masivos de comunicación estoy tan agotado por la semana llena de pruebas que ni ganas me quedan de volver a pensar nunca.
Por otro lado, cada vez me gusta más el pendejo, esto se está convirtiendo en algo demasiado obsesivo y me da un poco de miedo, y todo lo que me da miedo me atrae o me gusta. Feliz feliz fui cuando el viernes la micro paró de la nada y se subió a la micro, al principió yo no creí en nada hasta que sólo nos separaba una estúpida culeá que estaba sentada a mi lado,  todo se convirtió en un extenso «conchesumadre» ya,  igual como que no quiero entrar en más detalle, adiós.

estas calentándote, yo calentándome, me dice que te pasa a ti, eso lo quiero ver; que pasa con doble fuego duro contra la pared, se produce el Impacto. ¡así que no! 

lunes, 15 de abril de 2013

HEY HEY HEY

si algún día ves esto quiero que sepas que me encantas pendejo culeao

martes, 9 de abril de 2013

COUNTDOWN

My baby is a 10
We dressing through the 9
He pick me up with 8
Make me feel so lucky 7
He kiss me in his 6
We be making love in 5
Still the one I do this 4
I'm trying to make a 3
From that 2
He still the 1.


Canción de mierda, sáquenme de la cabeza por favor.

¡OH! KILLING ME SOFTLY



Pucha, problemas del corasound, me cargan los curiosos, me carga cuando las personas se atreven a medias; porque las cosas son o no son. Como yo soy homosexual, como tú resultas serlo conmigo a veces, como formábamos sólo uno.

Pero más me cargas tú y ese afán de aparentar alguien que no eres, que nunca fuiste y jamás serás, al menos conmigo. ¿Sabes? Lo que más me carga es que nunca te atreviste a confiar del todo en mí, por más que te lo pedí; por más que lo intenté nunca quisiste ayuda y nunca quisiste descubrirte a ti mismo. Sin darme razones yo supongo que tuviste miedo, miedo a nosotros, a tu familia y amigos, a lo que se te venía por delante y al qué dirán. Porque claro, eso siempre te ha importado más que estar bien contigo, entonces pienso: ¿Qué podrían decir de algo que se veía venir? ¿Qué más se podría decir cuando ya todos lo saben?, cuanto tu mamá se lo espera, cuando tu sobrina te ha visto en las escenas más extrañas, cuando  te han visto conmigo, cuando tus  amigos te  lo han preguntado.

No sé qué pensar en realidad, no entiendo el verdadero porqué de ocultarse, no entiendo por qué me lo dices todo como si yo no supiera de qué hablas, piensas o intentas decirme. Se te olvida que yo también lo viví y quizás de una manera más intensa. Tampoco sé cómo reaccionar cuando interrumpes mis conversaciones, cuando arrastras a las personas contigo y cuando intentas marcar territorio con tu típico “este es segundo y no cuarto.” Momentos en los que sólo pienso en que erís un cabro hueón. Cuando más me cuestiono si de verdad tu mamá te deja venir solo al colegio, y más importante, si te dejan volver solo a tu casa; porque cualquier día de estos no vas a volver. Igual chistoso el hecho de pensar que algún día desaparezcas por completo. Pero no, porque  igual me preocupo por ti, de que estés tranquilo y de alguna manera u otra estés bien; de que los recuerdos no te traigan problemas y de que mucho menos te atormenten.

Igual le conté todo a mi mamá, y lo único a lo que atinó a decirme fue que estaba enamorado y que “el amor nos vuelve nobles.” Y yo diciendo: - Claro, tan noble que después de nuestra trágica casi historia de amor me enteré de todas las estupideces que hiciste y me ocultaste. A pesar de todo, creo que fuiste una parte importante, muy importante, de mí; un año y poco más que claramente no desperdicié, tiempo en el que disfruté tu compañía y tú de la mía, tiempo suficiente que me sirvió para madurar un poco, para aprender a priorizar las cosas. Después de todo nunca te voy a superar, supongo, porque contigo me movió más la ternura que el propio líbido, porque aún conservo el cariño que provoqué en ti,  porque aún reviso tus cosas y aún te miro en el patio siendo “feliz” a tu manera.

Ya, me voy antes de que me dé más pena de la que tengo y quedar en vergüenza una vez más, aunque sea con mis compañeros. Como de costumbre, escuché una canción para poder escribir, Countdown de la negra Beyoncé, la misma que usé para la entrada de la Saturno. Buena onda.

lunes, 8 de abril de 2013

LÍBIDOS IN THE SKY

Dicen que la líbido nos mueve, que nos dejamos llevar por los impulsos y deseos más recónditos de nuestro ser interior. Para mi no es problema, o sea, siempre me he movido por esos impulsos a los que prefiero llamarles calentura; pero puta que cambia la hueaíta cuando el que te inspira a sacar lo más animal de ti es cinco años menor, o sea, fuera del colegio cinco años no son nada, pero es tan heavy cuando erís el hueón maduro y experimentado de cuarto medio y él es el pirihuín de séptimo básico con apenas doce añitos; desconcierta la hueá pos. Puta que erís bonito cabro chico, con tus palidez y ojitos caídos, con tu pelo medio rubio medio largo y tu media sonrisa, con tus miradas de reojo en el baño, con el mismo gesto técnico de arreglarnos el pelo (el que hacemos al mismo tiempo, frente al espejo y casi sin darnos cuenta) con tus clases de arte en el huerto, con tus roces de repente en el patio, con los ratos que te veo solo en los recreos (es cuando más te miro) con tu inocencia y tu voz de pito; me dan ganas de pervertirte, ensuciarte cautelosamente, hacer que te dejes llevar y que atines un poco. Pucha, y ¿qué más puedo decir? me gusta un pendejo.

sensual, la depravación en mi es sensual; ruge mi nombre así sensual.

ONLY EIGHTEEN SHE

Hoy, mientras hacía la prueba del libro que leí de mala gana y que al final me terminó ablandando el corasound, porque a mi de verdad no me interesaba si el hueón tenía un coco más grande que el otro y si la mina que estaba con él era media putaza o no, porque poco y  nada me interesaba si era el último partido y si los hueones representaban o no algún pecado capital; miraba a la Bárbara que se había quedado dormida; respondía una pregunta y la miraba, respondía la otra y la volvía a mirar, entonces noté que se le fue formando una pequeña sonrisa de sueño, y me pregunté si se sentía bien por estar dormida o si estaba soñando algo bonito, algo que la tenía contenta, o algo cochino, fuera como fuera, me gustó verla feliz por algo tan mínimo como dormirse en plena prueba, se veía tierna la camiona asquerosa, pero bacán, bacán cuando despertó de manera histriónica en medio del silencio,  son de esas hueá medias particulares que tiene la Bárbara; esas que te hacen sacar risa a cada rato. Bueno, entre que la miraba, me reía y no; se me fue la hora y me quedé sin responder dos preguntas, ops.

Gracias Barbacoa Valdovinilo por hacerme esos momentos felices, me gusta verte feliz a vos también aunque sea en tu subconsciente, linda cita la de hoy, te amo.